jueves, 3 de septiembre de 2009

Puede que no lleve razon... o si..

Nunca encontrarás a “tu media naranja”. Es simpático darse cuenta que, a medida que nos vamos haciendo “mayores”, dejamos de creer en el Ratoncito Pérez, en los Reyes Magos o Santa Claus, en los enanitos, algunos hasta dejan de creer en los fantasmas. Pero en el cuento infantil de “hay una media naranja para ti, esperándote, en alguna parte del universo”, en eso nadie deja de creer nunca. Se pudren creyendo en ese cuento. He conocido hasta a viejos: amargados por no haber encontrado a su media naranja. Hay grandes empresarios, seres sin escrúpulos, que se van a la cama, cada noche, soñando con encontrar el gran amor que no les quiera por el dinero que ganan, sino por sí mismos. Es la gran mentira. La última esperanza. Se refuerza esa ilusión a diario: en las películas, en las vallas publicitarias, la gente de la calle no para de soñar con esa fantasía.
-¡Quizá hoy es el día! –se dicen.
Los ateos no creen en Dios, pues son demasiados cool, pero sí que creen en el cuento de la media naranja y se les hace las bragas agua pensando en ella. Todos cerramos los ojos y soñamos con esa persona que nos hará el día a día más feliz, más fácil: un millonario, una rubia de ojos azules que siempre quiera chuparnos la polla, un guapo deportista con el que ir de la mano, un bombero con larga manguera, una negra que te defienda de tus vecinos, oh satanás…Lo peor es que, como no la encontramos, nos engañamos. De puertas para fuera decimos (a un segmento de gente) que nuestra pareja es la mejor, que nos realiza, que es, sin duda, nuestra media naranja De puertas para fuera (para otro segmento de gente, normalmente amigos-as cercanos o a tu madre o hermana) les confesamos que estamos hartos-as de esa persona: que folla fatal, que no se entera de nada, que no friega, que se gasta todo el dinero en tonterías, etc. Todos, casados, casadas, nunca dejan de soñar con que hay otra persona esperándoles: su media naranja perfecta. Que están perdiendo el tiempo junto a una persona incorrecta.
La media naranja no existe. Es una ilusión en la que es bonito creer. Pero no existe. Tú única media naranja eres tú mismo, la única persona que te puede hacer feliz eres tú, la única persona que te satisfacerá sexualmente toda la vida eres tú ayudado con tu mano derecha (si no eres zurdo) o un vibrador si es el caso. La única persona que te va ayudar en conseguir tus sueños, eres tú. Siempre. La única persona que te va a cuidar eres tú. La única persona que puede destruirte mentalmente eres tú. Los demás, las mujeres y hombres que te rodean, son personas a las que podrás amar más o menos, darles más o menos. Pero jamás personas que te harán feliz toda la vida. Sólo una época o un instante. Y, eso, debería de bastarnos ¿Acaso no es maravilloso, asombroso y milagroso que alguien pueda hacernos plenamente feliz por unas semanas o incluso meses?

Ezcritor

3 comentarios:

Te susurraré... dijo...

Muy bueno el post.
Muy bueno.

YoMisma dijo...

Si, es impresionante que alguien pueda hacer eso.

También estaría genial que dejaramos de soñar con hadas.

Solo es la vida real!

Muy bueno,
Saludos,
YoMisma

Abel dijo...

Directo a la yugular. Dale, que esto engancha.